Anatomía y Función de la Articulación Sacroilíaca (ASI)
 

Articulación Sacroilíaca con Anatomía Ósea Anterior PosteriorLa responsabilidad principal de la articulación sacroilíaca (ASI) es transferir el peso de la parte superior del cuerpo a las extremidades inferiores. La articulación sacroilíaca es una verdadera articulación diartrodial. Las superficies articulares tienen forma de oreja y contienen bordes y depresiones irregulares. La superficie sacra cóncava está cubierta por un cartílago hialino grueso y la superficie ilíaca convexa está revestida por fibrocartílago delgado.

En la parte superior de la articulación, el hueso sacro y el ilíaco no están en contacto, sino que están conectados con potentes ligamentos posteriores, interóseos y anteriores. La mitad anterior e inferior de la articulación es una articulación sinovial típica, con cartílago hialino en las articulares. La articulación sacroilíaca es una articulación axial con una superficie de aproximadamente 17,5 cm2. La superficie de la articulación es lisa en los jóvenes y se vuelve irregular con el paso del tiempo. El movimiento (especialmente la rotación) disminuye con la edad. Sin embargo, durante el embarazo se produce un aumento del movimiento.

La articulación sacroilíaca se estabiliza mediante una red de ligamentos y músculos, que también limitan el movimiento en todos sus planos. La articulación sacroilíaca normal tiene pocos movimientos normales, de aproximadamente 2 a 4 mm en cualquier dirección. Los ligamentos sacroilíacos de las mujeres son menos rígidos que los de los hombres, lo cual permite la movilidad necesaria para el parto.

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Patología de la Articulación Sacroilíaca (ASI)


La tensión mecánica y la lesión de la articulación sacroilíaca se producen a causa de la combinación de compresión vertical y rotación rápida (por ejemplo, cargar un objeto pesado y realizar una torsión) o de caídas sobre los glúteos. Las lesiones de este tipo pueden producir laxitud ligamentosa y movimiento anormal doloroso. La falta de estabilidad también puede ser causada por una intervención quirúrgica en la columna lumbar en la cual se daña una gran parte del ligamento íliolumbar.

El dolor en la articulación sacroilíaca también puede producirse en casos de discrepancia en la longitud de las piernas, anormalidades en el andar, ejercicio prolongado y vigoroso, traumatismos, traumatismo durante el nacimiento y fusiones largas de escoliosis hasta el sacro. La artritis dolorosa de la articulación sacroilíaca también puede estar causada por trastornos autoinmunes, como la espondilitis anquilosante, la artritis reumatoide juvenil, el síndrome de Reiter, la artritis psoriásica y las infecciones, incluidos, los estafilococos, la gonorrea y la tuberculosis.

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