Ray

¿Qué fue lo que alivió los síntomas en la articulación sacroilíaca de este hombre causados por una sacroileítis degenerativa?

Padecí lumbalgia durante 30 años hasta conseguir ayuda.

“Fui a ver a mi médico por problemas persistentes de lumbalgia varios años después de haberme sometido a una intervención de reemplazo de cadera. Pasaba muchas horas en fisioterapia sin lograr alivio alguno”.

“Debido a la severidad de los síntomas, mi médico me recomendó una fusión de la articulación sacroilíaca (AS) después de haberme diagnosticado problemas en dicha articulación utilizando inyecciones guiadas por TAC, las cuales proporcionaron un alivio temporario. En el plazo de tres meses desde la cirugía, experimenté un alivio significativo y pude volver a mis actividades cotidianas. En los meses subsiguientes, continué mejorando, y al cabo de un año, había podido volver a tener un estilo de vida normal con el iFuse”.

“Pasaba muchas horas en fisioterapia sin lograr alivio alguno”.

El iFuse Implant System está previsto para la fusión sacroilíaca en afecciones como la disfunción de la articulación sacroilíaca, que es resultado directo de la desalineación de la articulación sacroilíaca y de la sacroileítis degenerativa. Se incluyen afecciones cuyos síntomas comenzaron durante el embarazo o en el periodo periparto y han persistido después del parto durante más de 6 meses. Existen riesgos potenciales asociados con el iFuse Implant System. Es posible que no sea adecuado para todos los pacientes y es posible que no todos los pacientes se beneficien. Para obtener información sobre los riesgos, visite: www.si-bone.com/es/riesgos

“Uno puede deprimirse con esto si lo dejas tomar las riendas de tu vida.

Padecí lumbalgia durante 30 años hasta conseguir ayuda.

Se dificultaba mucho mantenerme agachado por un período de tiempo y en ese momento estaba trabajando como mecánico y soldador, lo cual requiere gran cantidad de movimientos para agacharse.

Obviamente tenía que seguir trabajando, pero lo hacía con muchísimo dolor. Y había muchas cosas que no podía hacer. 

Algunos deportes.  Jugar a los bolos, lanzamiento de herraduras, palear nieve, nadie quiere hacer eso de todos modos. 

Y simplemente caminar. 

Realmente afecta todo lo que haces diariamente. 

Era mucho dolor que tenía que soportar. 

Había hecho fisioterapia, traté de darme inyecciones e incluso tomar algunos medicamentos.

Fui a ver a mi médico y él había hecho los arreglos para realizar inyecciones en la articulación sacroilíaca y funcionaron, pero solo tuve alivio alrededor de tres semanas, así que imaginé que todo se reducía a la articulación como culpable, lo analizamos y decidí realizarme el procedimiento.

No tuve ninguna inquietud al respecto, me pareció una intervención quirúrgica bastante básica que se iba a hacer a través de una pequeña incisión e se instalarían cuatro pasadores de titanio y listo.
 
Hubo una mejoría justo después de la operación.  Poco después comencé a sentirme mucho mejor y a las ocho semanas casi estaba listo para hacer cualquier cosa.

Caminar era más fácil, agacharse era más fácil.
No realizo ninguna terapia.  No fue necesario realizar ningún tipo de terapia tras las ocho semanas y todo fue fantástico.

Desde el procedimiento, puedo hacer cosas que no podía hacer antes, como los movimientos de torsión, de flexión, prácticamente todo lo que se hace durante el día, y que solía ser un problema para mi.  

Actividades, deportes.  No hago mucho deporte, pero sí me dedico al lanzamiento de herraduras y juego a los bolos.
Cuido el césped y los arbustos.  Es necesario hacer muchos movimientos de flexión al hacer esas tareas.
 
No tengo ningún problema con la articulación sacroilíaca al cargar cosas.

A veces me asignan trabajos,…

tal vez algo de mantenimiento del edificio.

Limpio el interior, las ventanas, el piso, paso la aspiradora, el trapeador.

Así que lo que venga, en general, puedo hacerlo. 

Al perro le gusta caminar mucho, así que caminamos un par de millas sin ningún problema.  Hubo una época en la que solo podía caminar un cuarto de milla y tenía que detenerme.  Pero ahora podemos ir hasta donde queramos, aunque tres millas es más o menos mi límite y el perro está feliz después.

El procedimiento iFuse fue muy beneficioso para mí.  Sin duda, marcó una gran diferencia en mi vida, en esas cosas cotidianas que todos tenemos que hacer”.