Leigh

"Me realizaron el procedimiento de iFuse hace cinco años"

“Han pasado cinco años desde mi procedimiento iFuse y sigo sintiéndome muy bien”.

Ubicación: Vermont

Fecha del procedimiento de implante iFuse: Septiembre de 2008, lado derecho

Indicación: Trastornos de la articulación sacroilíaca

AntecedentesLeigh padeció dolor articular sacroilíaco durante once años antes de someterse al procedimiento iFuse. Obtuvo información sobre iFuse de un cirujano que trabajaba en el hospital donde Leigh se desempeñaba como técnica radióloga. Leigh intentó tratar el dolor articular sacroilíaco en su lado derecho con fisioterapia y masajes. Poco después, Leigh concertó una cita para que el cirujano que realizaba el procedimiento iFuse le hiciera una evaluación. En primer lugar, el cirujano derivó a Leigh a un médico especialista en dolor que le aplicó una inyección de diagnóstico en la articulación sacroilíaca con la cual sintió un alivio inmediato del dolor que duró dos semanas. Después de que se terminó el efecto de la inyección en la articulación sacroilíaca, Leigh sintió el dolor articular sacroilíaco en su lado derecho retornar con mayor intensidad. El dolor intensificado la convenció de seguir adelante con el procedimiento iFuse. 

ActualizaciónLeigh se sometió al procedimiento iFuse en septiembre de 2008. Poco después de la cirugía, sintió que el profundo dolor articular sacroilíaco comenzaba a disiparse lentamente, y en el plazo de tres meses, Leigh había regresado a su trabajo en el hospital y retomado sus obligaciones normales. Tuvo dolor en el lugar de la incisión durante algún tiempo e informó que comenzó a volver a sentirse normal un año después de la cirugía. Al hacer una evaluación retrospectiva de estos últimos cinco años y medio, Leigh se siente muy agradecida de haberse enterado del procedimiento iFuse y de ya no tener que vivir con dolor articular sacroilíaco. 

El iFuse Implant System está previsto para la fusión sacroilíaca en afecciones como la disfunción de la articulación sacroilíaca, que es resultado directo de la desalineación de la articulación sacroilíaca y de la sacroileítis degenerativa. Se incluyen afecciones cuyos síntomas comenzaron durante el embarazo o en el periodo periparto y han persistido después del parto durante más de 6 meses. Existen riesgos potenciales asociados con el iFuse Implant System. Es posible que no sea adecuado para todos los pacientes y es posible que no todos los pacientes se beneficien. Para obtener información sobre los riesgos, visite: www.si-bone.com/es/riesgos

“Probablemente no podría trabajar si no me hubiera hecho la intervención quirúrgica.

Soy técnica radióloga, lo cual requiere realizar mucho movimiento de pacientes y eso me resultaba muy difícil de hacer.  

Incluso simplemente empujar a un paciente en una silla de ruedas…

maniobrar el equipo, la camilla en la que estaban recostados los pacientes,…

me era muy difícil realizar todas esas tareas. Una vez que me realicé la intervención quirúrgica…

ya no tuve las dificultades que estaba teniendo antes.

Sufrí de lumbalgia probablemente de forma intermitente durante 13 años, desde mi embarazo.

A medida que el bebé crece la pelvis se expande, los ligamentos se elongan junto a ella y luego, como resultado, nunca vuelven a su lugar después del parto. Así que mi articulación era muy móvil y cada vez que daba un paso o hacía cualquier cosa se movía y pellizcaba o frotaba un nervio.

Muchas veces cuando viajábamos, tenía que ir de acompañante porque no podía sentarse en el asiento del conductor durante más de media hora o 45 minutos.

Esto limitaba mucho mi vida en cuanto a la actividad diaria, hacer cosas con mis hijos, tareas domésticas. 

Cualquier cosa que requiriera estar de pie durante un largo período de tiempo, aunque solo fuese caminar para cambiar de una tarea a otra. Así que mi familia tenía que realizar muchas de las tareas que yo no podía hacer.

Por ejemplo, yo tenía que lavar la ropa y, a veces lo hacía por mi cuenta y a veces porque ella nos decía a y a mi hermano que lo hiciéramos.  A veces teníamos que pasar la aspiradora para ayudarla.

Mi actitud era horrible.  Estaba siempre con dolor, me sentía frustrada.  

La fisioterapia era dolorosa.  Era más el dolor que me causaba que lo que me ayudaba, así que dejé de hacerla. 

Me enteré sobre el procedimiento iFuse en el hospital donde trabajo.
El médico lo describió como un procedimiento mínimamente invasivo en el que se haría una pequeña incisión y se insertarían tres de los implantes en mi articulación sacroilíaca para su estabilización.
Me operaron hace dos años.
Me dieron el alta al día siguiente.

Luego de la recuperación me di cuenta casi de inmediato, probablemente en el plazo de un mes, que las cosas que solía hacer ya no eran un problema.  Podía subir escaleras con mucha más facilidad…

Podía pasar la aspiradora por toda la casa sin tener que tomar descansos o aferrarme a algo.  

Podía agacharme para vaciar el lavavajillas sin sentir dolor.  

Podía lavar la ropa y agacharme más fácilmente, sin que doliese tanto.  

Podía jugar baloncesto en la calzada con mis hijos.
Podía hacer tareas de jardinería y levantarme sin tener que aferrarme a algo. 

También podía hacer viajes largos en automóvil y conducir yo misma.

Me sentía mucho mejor, tanto mental como físicamente.  No estaba tan frustrada, no estaba tan molesta todo el tiempo porque por fin pude empezar a hacer de nuevo aquellas cosas que no podía hacer antes.

Ahora, hago sin problemas lo que quiero hacer. No tengo ningún tipo de restricción.

Mi familia estaba muy feliz de ver que me sentía mucho mejor.

Creo que ella se siente mejor ahora y es mucho más feliz porque puede hacer más cosas que antes.

Si no me hubiera hecho la intervención quirúrgica probablemente no podría cuidar a mis hijos adecuadamente y hacer con ellos las cosas que necesito y quiero hacer con ellos”.