Capítulo 5

Fundamentos del Examen de la Articulación Sacroilíaca

Para identificar las articulaciones sacroilíacas dolorosas, se debe estudiar completamente las historias clínicas, realizar un examen físico y aplicar una inyección de diagnóstico en la articulación sacroilíaca bajo guía fluoroscópica. 

El síndrome de dolor en la articulación sacroilíaca se asemeja a otras afecciones relacionadas con la columna vertebral, tales como el síndrome de dolor radicular, el síndrome de dolor facetogénico y el síndrome piriforme.

El síndrome de dolor en la articulación sacroilíaca tiene varios síntomas comunes. Dichos síntomas incluyen: dolor lumbrosacro, dolor en los glúteos, dolor relacionado con la ingle, anillo óseo en la cadera, dolor en muslos y piernas, e inestabilidad unilateral de las piernas. 

Una articulación sacroilíaca sintomática puede tener síntomas distales en una distribución somática, como entumecimiento pasajero, picazón o debilidad, frecuencia urinaria, dolor en la cresta ilíaca, aumento del dolor con la menstruación, las relaciones sexuales, al subir escaleras o en posiciones prolongadas.

La historia clínica del paciente debe incluir preguntas sobre el inicio del dolor, el mecanismo, su duración, factores exacerbantes, factores de alivio y antecedentes. Otros aspectos que se deben consultar al armar la historia clínica incluyen si el paciente sufre o no fiebre, escalofríos, sudoración nocturna, incontinencia intestinal o de la vejiga.

Los antecedentes deben incluir toda rehabilitación o fisioterapia reciente, medicina manual y tratamiento quiropráctico, práctica de acupuntura, usos previos recientes de antiinflamatorios no esteroideos o relajantes musculares, aplicación reciente de inyecciones epidurales de esteroides o toda intervención en la columna vertebral.

La ubicación es de extrema importancia en el diagnóstico del dolor sacroilíaco.  En el común de los casos, los pacientes que padecen de dolor en la articulación sacroilíaca suelen tener dolor paramediano debajo del nivel de la vértebra L-5 o en la región de los glúteos.

Deben realizarse las siguientes pruebas clave durante el examen físico: señalar el lugar del dolor al estar de pie, evaluar al paciente cuando está sentado para observar si en realidad se sienta sobre el lado doloroso, verificar si tiene hipersensibilidad en la articulación sacroilíaca, si tiene hipersensibilidad en el surco sacro. 

Las cinco maniobras de provocación utilizadas en la práctica clínica para diagnosticar el dolor en la articulación sacroilíaca son: Maniobra de Gaenslen, Empuje del muslo, Prueba de distracción, Prueba de compresión y Maniobra de Faber. 

Si tres de estas cinco maniobras de provocación resultan positivas, se debe considerar que es muy probable el diagnóstico de síndrome de dolor en la articulación sacroilíaca.

Se utiliza una inyección de diagnóstico en la articulación sacroilíaca con fines diagnósticos.  En este tipo particular de inyección, se emplea un anestésico local, como la lidocaína o la bupivacaína, donde de hecho se inyecta el medicamento en la articulación sacroilíaca bajo guía fluoroscópica.


El iFuse Implant System está previsto para la fusión sacroilíaca en afecciones como la disfunción de la articulación sacroilíaca, que es resultado directo de la desalineación de la articulación sacroilíaca y de la sacroileítis degenerativa. Se incluyen afecciones cuyos síntomas comenzaron durante el embarazo o en el periodo periparto y han persistido después del parto durante más de 6 meses. Existen riesgos potenciales asociados con el iFuse Implant System. Es posible que no sea adecuado para todos los pacientes y es posible que no todos los pacientes se beneficien. Para obtener información sobre los riesgos, visite: www.si-bone.com/es/riesgos

El Dr. Patel es un consultor pago de SI-BONE Inc.

"In my practice the prevalence of sacroiliac joint pain is quite high.  In patients presenting with the chief complaint of low back pain I’ve seen patients as high as 30% presenting with sacroiliac joint pain syndrome.  

Painful SI joints are identified by taking a thorough history, physical exam, and performing a diagnostic sacroiliac joint injection, under fluoroscopic guidance.  

Sacroiliac joint pain syndrome can mimic other spine-related conditions such as radicular pain syndrome, facetogenic pain syndrome and Piriformis syndrome. 
SI joint pain syndrome has several common symptoms.
These include: lumbosacral pain, buttock pain, pain referring to the groin, hip girdle, thigh and leg pain, poor sleep habits, sitting problems, and unilateral leg instability.  

A symptomatic SI joint can refer symptoms distally in a somatic distribution such as transient numbness, prickling or tingling, urinary frequency, iliac crest pain, increased pain with menstruation, sexual intercourse, stair climbing or with sustained positions.

A patient history should include asking about the onset of pain, the mechanism of pain, the duration of pain, exacerbating factors, relieving factors, and prior history.

Other things to check for in the history include whether or not patient is suffering from fever, chills, night sweats, bowel or bladder incontinence.
Prior history would include any recent physical rehabilitation or physical therapy, any manual medicine, any chiropractic treatment, any acupuncture, any recent history of non-steroidal anti-inflammatory use or muscle relaxers, any history of recent epidural steroid injections or any spinal intervention.

Location is extremely important in the diagnosis of SI joint pain.  Typically patients presenting with SI joint pain typically present with paramedian pain below the level of the L-5 or in the buttock region.
Key tests that should be performed during the physical exam would be the following: pointing to the site of pain while standing, 

evaluating patients while they’re in a seated position to see if they’re actually sitting on the painful side, 

do they have tenderness over the sacroiliac joint, do they have tenderness over the sacral sulcus.  

The five provocative tests that I use in clinical practice to diagnose sacroiliac joint pain would be the following: 
Gaenslen’s, 
Thigh Thrust, 
Distraction Test, 
Compression Test 
and Faber’s maneuver.  
If I see three out of those five provocative maneuvers being positive then I would consider the diagnosis of sacroiliac joint pain syndrome being highly probable.


A diagnostic sacroiliac joint injection is used for diagnostic purposes.  In this particular type of injection a local anesthetic such as lidocaine or bupivacaine is used where the medication is actually injected into the sacroiliac joint under fluoroscopic guidance.
When we look at therapeutic sacroiliac joint injections a corticosteroid mixture is used which is utilized to treat the inflammation within the sacroiliac joint."