¿Cómo determinará mi médico si tengo problemas con la articulación sacroilíaca?

Su médico tomará en cuenta toda la información que usted le proporcione, incluido todo historial de lesiones, la ubicación del dolor y los problemas al estar de pie o dormir. Su médico también puede hacerle un examen físico. Es posible que se le pida que se mantenga de pie o que se mueva en diferentes direcciones y que indique dónde siente dolor. Tal vez el médico busque sensibilidad con la palpación a lo largo de su articulación sacroilíaca.

Además, las radiografías, una TC o una RMN pueden ser o no de utilidad para diagnosticar trastornos de la articulación sacroilíaca. También es importante recordar que puede coexistir más de una afección (como un problema de discos intervertebrales o de cadera) en los casos de problemas de la articulación sacroilíaca y su médico deberá verificar los demás factores que pueden estar causándole dolor.

El método utilizado más comúnmente para determinar la causa del dolor en la articulación sacroilíaca es realizar un diagnóstico mediante la inyección de un anestésico local en la articulación sacroilíaca aplicada de manera correcta. Su médico le aplicará una inyección con la guía de radiografías o TC para asegurarse de que la aguja quede colocada correctamente en la articulación sacroilíaca. Si, después de la inyección, su dolor disminuye en más del 50%, entonces es probable que la articulación sacroilíaca sea la fuente de la lumbalgia o que contribuya de manera importante a dicho dolor. Si el nivel de dolor no cambia después de la inyección, es poco probable que la articulación sacroilíaca sea la causa de la lumbalgia.